domingo, 5 de junio de 2016

martes, 24 de mayo de 2016

Valorar la educación. RECOMENDACIÓN PELI.


 El Buda explotó por vergüenza, grabada por una chica de 18 años y su equipo fílmico que presenta imágenes y argumentos más sólidos que muchas películas de nuestro cine patrio. En esta película se trataba sobre el tema de cómo es la educación en un país salvaje y  aislado que parece más un campo de batalla entre montañas que otra cosa. Pero Afganistán no siempre fue así, Dentro del bloque educativo se abordan temas como la pobreza, la falta de recursos, el fanatismo, la ignorancia, y las dificultades que las mujeres tienen para poder estudiar en la sociedad afgana. Es muy curioso ver cómo los iranies a lo largo de tantos años han utilizado a niñas para hacer crítica social y que no los puedan censurar; es algo que se ha vuelto casi tradicional en su cine, aunque cada vez tienen menos libertad para poder hacerlo. 

La película me gustó. Yo ya he visto bastantes documentales y he visto bastantes  cosas de cómo se vive a ese lado del mundo, y ya estoy bastante mentalizado de la suerte que tenemos de que nuestra tierra es más fértil y no vive en una guerra continua, o de la libertad que tenemos para poder pensar o hacer que allí no tienen, pero parece que para mucha gente de este lado de la tierra eso es algo que no quieren ver, o simplemente, es algo que no tiene que ver con sus banales vidas.
Bueno para eso están las pelis de crítica y conciencia, películas que la mafia del  cine español hace un producto poco creíble, dramatiza demasiado y en las que tiende a lo políticamente correcto.



lunes, 23 de mayo de 2016

EXPONER ANTE UN PUBLICO. Pautas y consejos.

Buenos días, tardes o noches.
Como todos sabemos, o al menos creemos saber, a la hora de expresarnos todo cuenta. No todo lo que se dice se dice por medio de palabras. Al igual que el estilo, en el caso de los escritores, aporta mucha información sobre lo que se quiere transmitir, en el caso de la expresión verbal contribuyen en gran medida a la comunicación los gestos, el tono de voz, nuestra posición... En resumen, a la hora de expresarnos verbalmente cuentan tanto la comunicación verbal como la no verbal; ambas generarán una impresión en el espectador, y tenemos que tratar de que ésta sea la más adecuada a la situación en que nos encontremos.
No se trata de ser falsos, de fingir ser quien no somos o de impostar nuestra personalidad, sino de ser capaces de seguir unas pautas concretas para expresar lo que queramos (y lo que creamos) con orden, coherencia y la mayor seguridad posible.
Evidentemente, cualquier persona con la suficiente inteligencia emocional entiende que el comportamiento y las "maneras" cambian según el ambiente social en que nos encontremos. No es lo mismo comentarle nuestra opinión a nuestros colegas mientras "cerveceamos", que transmitírsela a nuestro jefe (incluso aunque sea también nuestro colega). En este caso nos pondremos en la tesitura de hablar ante un público ya sea más o menos extenso:

1. En primer lugar tenemos que hacer ver que estamos tranquilos y seguros. Esto tiene que quedar claro desde que la primera mirada se posa en nosotros a la expectativa, lo que suele ser nada más anuncian nuestra próxima intervención o, a más, nada más levantarnos del asiento. Por ello nos levantaremos co serenidad (no lentitud) y no dirigiremos a nuestra "marca" con paso firme, ni apresurado, ni rezagado.

2. Lo ideal es colocarse en un punto en el que sepamos que nos puede ver bien toda la audiencia, o al menos la mayoría en el caso de que haya algún inconveniente cuya solución no quede a nuestro alcance. Por ejemplo: una columna que dificulte la visibilidad de algunas butacas.

3. Debemos adquirir una posición neutra, evitar tics, movimientos muy repetitivos, temblores, caminar de una lado a otro continuamente, levantarnos y sentarnos repetidas veces, balancear nos cambiando el peso de pie, etc.

4. Trataremos de proyectar bien la voz. Para ello, si llevamos texto de apoyo, intentaremos no bajar la cabeza para leer demasiadas veces ni durante tiempos muy prolongados. Emplearemos un tono de voz adecuado, tenemos que recordar que todo el público quiere escucharnos, pero a nadie le gusta que le griten.

5. Otro punto importante es la buena vocalización. Da igual que todo el mundo nos oiga si no se entiende lo que decimos.

6. El orden del discurso tiene que tener coherencia y cohesión. Son recomendables la frases cortas y concisas. Esto evita que nos vayamos a pasear por los cerros y facilita la comprensión y el seguimiento a nuestros interlocutores. Hay que evitar las coletillas y el caer en las "vocales eternas" (eeeeeeeeh, pueeeeeeees, estoooooooooo) Además comenzaremos la intervención presentándonos y con los agradecimientos pertinentes. A la hora de cerrar agradeceremos la atención prestada y esperaremos a entrar en el camerino para descomponernos en mil pedacitos por la presión y los nervios que nadie ha notado.


Si seguimos con asiduidad estos pasos a la hora de enfrentarnos a situaciones similares, no perderemos el miedo, pero aprenderemos a controlarlo y a que la situación no nos supere.

domingo, 22 de mayo de 2016

UNIDAD DIDÁCTICA

CONTEXTO
Esta unidad didáctica ha sido desarrollada para llevarse a cabo en clases de primer curso de Grado Universitario en Bellas Artes con una afluencia de alumnos estimada en 20 aproximadamente, 25 máximo.

OBJETIVOS
1.       Conocer los materiales a emplear en el proceso escultórico y sus características, haciéndoles ver así las posibilidades y limitaciones de cada material, en función de la técnica y los recursos.
2.       Conseguir que el alumno comprenda la evolución de los materiales a lo largo de los diferentes movimientos artísticos, en función de las características de cada época y su modo de representación.
3.       Proporcionar al alumno criterio y autosuficiencia en la elección de materiales para sus proyectos, consiguiendo así, que el alumno adecúe esta selección al discurso de su obra.
4.       Aprender a criticar constructivamente el trabajo de los compañeros y aceptar las criticas del trabajo propio.
5.       Crear un ambiente de trabajo cómodo para todos.
6.       Respetar la puntualidad del taller para evitar perder clase y tiempo de trabajo.
7.       Trabajar en equipo y aprender de los demás.
8.       Conocer el proceso de producción de un proyecto escultórico en todas sus etapas. Diseñar, abocetar, estructurar y realizar una obra escultórica desde su inicio
9.       Adquirir habilidades y destrezas en el manejo de nuevas materiales para la produccion. Desarrollar y aplicar criterios basados en un lenguaje escultórico de calidad.
10.    Incentivar la búsqueda de proyectos innovadores y contenidos interesantes que generen un impacto positivo en nuestra sociedad.

COMPETENCIAS.
1.       Conocimiento y dominio de sí. Conocimiento y relaciones con los otros. Iniciativa intra e interpersonal.
2.       Conocimiento del contexto. Principios, valores y normas.
3.       Búsqueda de información y trazado de planes.
4.       Preparación para la toma de decisiones fundamentales.
5.      Disposición abierta al cambio y la innovación.

TEMPORALIZACIÓN
Para impartir adecuadamente los contenidos propuestos en esta unidad, la temporalización será de un cuatrimestre presencial, repartiendo así cada una de las actividades por mes.
Las clases tendrán una duración de tres horas, dos días a la semana, (martes y jueves) comenzando con una hora de teoría aproximadamente, aunque durante la primera semana la duración de las clases teóricas será de dos horas, para que adquieran conocimiento más rápido, enseñándoles obras clásicas y actuales, con sus diferentes referentes, (esto puede ir variando en función a la evolución positiva o negativa de los alumnos); el resto del tiempo se dedicará a la realización de las diferentes actividades planteada, dándoles total libertad a la hora de elaborar un trabajo.
Los ejercicios propuestos son un proceso de iniciación, los cuales pretenden adquirir una reflexión sobre la capacidad narrativa, expresiva y artística, para así adquirir conocimientos escultóricos básicos a través de sus modos y técnicas.

ORGANIZACIÓN
1.       Base teórica sobre las características de los materiales y sus aplicaciones. Dichos materiales serían:  escayola, piedra, metales  (sólo trabajaremos con aluminio), madera, papel, cera, barro, resinas, materiales reciclados. En las clases teóricas el profesor mostrará el modo de empleo del material y la forma correcta de utilizar las herramientas para ella.
2.       El primer mes realizaran dos figuras simples en pequeño formato, donde cada una de ellas este realizada con un material diferente, viéndose en ellas sentido y concordancia, planteando un pequeño discurso, ya que el tema es totalmente libre.
3.       El segundo mes durante la primera semana nos dedicaremos exclusivamente a entender la mecánica de los soldadores y el correcto empleo de la fragua. Las semanas siguientes harán por grupos de dos o tres una pieza en aluminio.
4.       El tercer mes elegirán en función de los conocimientos adquiridos y sus preferencias elaborar una pieza en escayola, madera, barro o piedra. Según el material seleccionado la pieza tendrá que tener unas medidas mínimas.
5.       El último mes se dará una clase teórica a la semana de una hora, así los alumnos tendrán tiempo para desarrollar su proyecto personal
6.       Ejercicio a realizar durante las clases prácticas. Éste consistiría en la realización de una pieza de pequeño formato, empleando el material que más se adecuase para el discurso de dicha obra. En el caso de este ejercicio se obviaría lo estético de la pieza, centrándonos en la adecuación del material con el concepto a transmitir.

METODOLOGÍA.
La metodología a emplear sería de clase magistral durante la sesión teórica. En el caso de las sesiones prácticas se empleará metodología de taller, dejando al alumno utilizar el espacio y herramientas necesarios para el desarrollo de su trabajo. En este caso la supervisión del profesor/a sería continua y equitativa, en lo posible, para cada alumno.

MEDIOS
Los medios necesarios para impartir esta unidad didáctica son:
1.       Aula teórica con ordenador, acceso a internet, proyector y pizarra.
2.       Aula de taller con mesas amplias en las que entren 4 alumnos (máximo), herramientas tales como: cuters, sierras, alicates, martillos, mazas, cinceles para piedra, metales y madera, palillos de modelado, espátulas y rascadores, pegamento de contacto, cola blanca, 5 hornillos para cera, caballetes de escultura, cubetas de barro, agua corriente y electricidad.
3.       Fragua, con 10 soldadores y electrodos.
4.       Imágenes y bibliografía.

EVALUACIÓN.
Se evaluarán los ejercicio propuesto, obviando la estética y centrándose exclusivamente en la aplicación de los conocimientos adquiridos.
El método de evaluación se basará en un sistema de "acumulación de puntos".

- Si el material empleado en la pieza no se adecúa al discurso artístico: 0 ptos.
- Si el material empleado en la pieza sí se adecúa al discurso artístico o a lo que el alumno quería expresar: 4 ptos.
- Si hay coherencia muy bien fundada y sólida en la relación material-discurso: 3 ptos.
- Si hay antecedentes de investigación para la realización de la pieza: 1 ptos.
- Asistencia y participación activa: 1pto.

- El punto restante lo autocalificará el alumno, esperando que sea de una forma real y honrada. 

viernes, 13 de mayo de 2016

UN POCO DE COMPOSICIÓN.

   Al poner varios elementos en una superficie o soporte creando una armonía, estamos componiendo.
   La composición en el lenguaje visual nos da mucha información sobre lo que estamos viendo y lo que se nos quiere transmitir.
   Hay varios tipos de composición, los cuales pueden combinarse:
   - Ascendente: se relaciona, en la cultura occidental, con lo positivo por la forma de lectura.
   - Descendente: se relaciona, en Occidente, con lo negativo.
   - Simétrica: Vertical, horizontal o ambas. Se entiende como salud. Proporciona equilibrio, tranquilidad, orden, quietud...
   - Asimétrica: perturbadora. Quieres mirar más.
   - Triangular: en esquema de triángulo con la base hacia abajo se relaciona con lo divino y lo espiritual. En cambio, si el esquema es en forma de triángulo invertido se relaciona con lo terrenal.
   -Repetición: marca un ritmo que puede producir armonía.
   - Vertical: se relaciona con la espiritualidad y la elegancia.
   - Horizontal: habla de lo quieto, lo muerto, lo pasivo.
   - Dominante curva o espira y circular: envuelven. En espiral, la composición agrada más. La espiral puede ser centrípeta o centrífuga.
   Otro elemento a tener en cuenta en la composición en la situación de la línea de horizonte. Si se encuentra muy elevada puede producir agobio. Si la encontramos muy baja nos provocará sensación de superioridad. Si se encontrara centrada nos transmitiría equilibrio.
   La posición del ojo también es importante. Un ángulo picado empequeñece al sujeto, coloca al espectador en una posición de superioridad, mientras que un contrapicado ensalzará al objeto retratado poniendo al espectador en posición de inferioridad.

Por último, no todo tiene por qué ocurrir dentro de la imagen. Parte de la recreación puede quedar fuera de campo. Lo cual también, aunque suene contradictorio, aporta mucha información.

jueves, 12 de mayo de 2016

COMENTARIO DE TEXTO.

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL. NUCCIO ORDINE
PRIMERA PARTE. LA ÚTIL INUTILIDAD DE LA LITERATURA.
5. DANTE Y PETRARCA: LA LITERATURA NO DEBE SOMETERSE AL LUCRO
Sobre estos temas, por lo demás, se habían expresado ya con claridad también algunos padres fundadores de la literatura occidental. Por citar sólo un ilustre ejemplo, Dante condena en el Convite a aquellos pseudo-literatos que no «adquieren las letras para su uso» sino sólo para servirse de ellas con ánimo de lucro:
                "Y como reproche de ellos afirmo que no deben ser llamados letrados, porque no adquieren las                letras para su uso, sino para ganar dineros o dignidades con ellas; de la misma manera que no                               debe ser llamado citarista quien tiene la cítara en casa para prestarla a cambio de dinero y no                para usarla tocando."
Las «letras», por lo tanto, nada tienen que ver con fines utilitaristas e indignos ligados a la acumulación de dinero. El mismo Petrarca consagra al amor desinteresado a la sabiduría una serie de reflexiones en prosa y en verso, orientadas a denunciar el desprecio de la «turba» extraviada que sólo vive para amasar riquezas:
Pobre y desnuda vas, filosofía,
dice la turba atenta al vil negocio.

En este célebre soneto del Cancionero, el poeta anima a un ilustre amigo suyo a no abandonar la «empresa magnánima» de componer obras, aunque la dura fatiga vaya a ser recompensada, en el mejor de los casos, tan sólo con la noble gloria del mirto y el laurel:
La gula, el sueño, y las ociosas plumas
toda virtud del mundo han desterrado,
y así nuestra natura perdió casi su camino
vencida en la costumbre;

y está tan apagado el buen influjo
del cielo, que lo humano configura,
que por cosa admirable se señala
quien quiere de Helicón que nazca un río.

¿Qué anhelo de laurel? ¿Y cuál de mirto?
Pobre y desnuda vas, filosofía,
dice la turba atenta al vil negocio.

A pocos hallarás por la otra senda,
por lo cual, alma noble, más te pido
que tu empresa magnánima no dejes.




                "Y como reproche de ellos afirmo que no deben ser llamados letrados, porque no     adquieren las letras para su uso, sino para ganar dineros o dignidades con ellas; de la     misma manera que no debe ser llamado citarista quien tiene la cítara en casa para                 prestarla a cambio de dinero y no para usarla tocando."
Cuando la productividad le gana terreno al afecto es entonces cuando debemos plantearnos el problema. El utilitarismo, la sociedad tecnócrata, han penetrado en la educación.

Se está apuñalando la cultura, asfixiando la educación y entre tanto nosotros nos estamos durmiendo. El conocimiento hace crecer a las personas y nos vuelve más autónomas y conscientes, crea placer. El ser humano es curioso por naturaleza y la enseñanza debería ser un modo de seducción, amor por el conocimiento, no por el valor del producto; belleza intelectual, estimulando y entusiasmando a los estudiantes, despertándoles pasiones.  La sociedad invierte en un producto y espera su máximo resultado acompañado del mayor beneficio; Montaigne decía, “es el gozar, no el poseer, lo que nos hace". Cuando se cree que se invierte demasiado en educación existe un problema, cuando se recortan las actividades culturales ocurre una catástrofe. Ordine escribe en este libro, "en las épocas de crisis hay que doblar el presupuesto para la cultura". Porque la ignorancia es miseria y pérdida de patrimonio.

Parece que el único estudio válido es el científico o técnico, porque es el que los "incultos" no son capaces de hacer; el estudio no tiene que tener un fin particular o concreto que se pueda contabilizar, el estudio no tiene fin, porque es un enriquecimiento personal y eso es lo que debería primar. Disuadir a los estudiantes adulterando su capacidad de elección para que no realicen carreras sin recompensas o ganancias inmediatas es repulsivo. Es horrible crear la necesidad del triunfo en alguien, imponiéndole un trabajo, ocupaciones y negocios, solo para obtener riqueza y lujo no es sano. No se puede matar el placer que crea la necesidad por experimentar algo, un gusto desinteresado, movido solo por la libertad de los sentidos. Como dice Ordine en una entrevista en El País, "la barbarie de lo útil, que ha llegado a corromper nuestras relaciones sociales y nuestros afectos más íntimos”.
Actualmente estamos educados para sentir mayor interés hacia cosas con fines técnicos e inmediatos, que en cosas esenciales que nos hacen falta, prisioneros de la falsa necesidad, convertidos en robots autómatas, apurados sin mirar, sin sentir lo que nos rodea. Parece que es más sencillo no pensar, porque crea demasiado esfuerzo, hacerlo natural, "así es la vida", no ver la decadencia.
No entiendo el sentido en "aprender" algo que tuviste que repetir hasta grabar y pasar para al rato olvidar. Pero, ¿qué pasa si fracasa?, nunca te han preparado para esa meta, porque no hemos aprendido todos los valores de verdad, estamos demasiado aferrados al poseer, el fracaso no es inútil y el riesgo tampoco.
Victor Hugo, pronunció en la Asamblea constituyente el 10 de noviembre de 1848: "Un artista, un poeta, un escritor célebre trabaja toda la vida, trabaja sin pensar en enriquecerse, muere y deja a su país mucha gloria con la sola condición de que se proporcione a su viuda e hijos un poco de pan."




domingo, 3 de abril de 2016

COMENTARIO DE UNA EXPOSICIÓN.

PATRICIA ESQUIVIAS, A VECES DECORADO.
19 FEB- 5 JUN 2016 CA2M.

"A veces decorado" ha sido una exposición que me ha cautivado. No conocía a la artista venezolana (Caracas, 1979) y su obra me ha transportado. Construye relatos pasados por medio de vídeos, fotos o archivo, creando así un lenguaje moderno el cual nos hace cuestionarnos las lecturas que son consideradas oficiales. Me ha gustado mucho entre otras cosas porque yo me siento muy identificada con este tema en la arquitectura, la carencia de valor que va adquiriendo, la frialdad y la igualdad en las construcciones. Ella pasea y muestra esos detalles "insignificantes" en los que nadie se fija a primera vista pero están puestos con mucho "mimo".
Al comienzo de la exposición muestra unos dibujos de Manuel S. Molenzún y Amadeo Gabino, en los que se plasman diferentes ciudades europeas, con sus motivos y avenidas principales, mostrando la apertura que se dio en la arquitectura en los años 50. Estos dibujos en un principio "parecen no tener sentido", pero lo recobran cuando la artista muestra diferentes fotografías de los edificios 111-119 del Paseo de la Castellana, antiguamente llamada Avenida del Generalísimo, la cual representa un momento específico del régimen franquista. En el video la artista cuenta como esto fue un desarrollo en la reconstrucción urbana, dejando atrás el academicismo para entrar en unos principios acordes con la modernidad. Los balcones tenían azulejos pintados a mano con los dibujos de Molezún y Gabino y eran vistos desde la calle por los paseantes, sacaban así el arte a la vía pública, descubriendo países europeos al resto del mundo.
La artista también muestra un mural recuperado de esta calle, el cual por reformas iba a pasar a ser escombro. Esquivas muestra así el poco valor que se le da a las prácticas artísticas cuando están cumplen una función decorativa. También critica como la gente cerró balcones, impidiendo la visión del patrimonio, con el único sentido de ampliar el salón y poner un cuadro que solo iba a ver y consumir el sol.
Por otro lado, en uno de los portales, existe un mural desconocido por muchos de sus inquilinos por ser una pared de mármol de dicho portal. Patricia transporta esa obra tejiendo un tapiz, respondiendo a esa voluntad de tradición y artesanía, jugando con las "normas" establecidas entre motivo y técnica. En el vídeo critica como los vecinos querían poner un roda-pie sobre la obra por su desconocimiento y poca visión.
Otra obra que me impresionó fue Walking Still (2014) donde se ve un vídeo en street view de diferentes calles colombianas, ella cuenta que perdió el archivo y ya solo podría recuperarlo gracias a esta aplicación. Aquí la artista canta y cuenta lo que recuerda de las calles, como si la siguiera paseando, mostrándonos las aceras con sus motivos y azulejos, donde estaban grabadas las historias que las pisadas han ido borrando.
Para terminar su video "Pongamos que hablo de Madrid" el cual me fascinó, se ve a la artista en tras una mesa, hablando de la calle Ferraz, y sus motivos de decoración en las fachadas y sus muescas. Donde habla de los albañiles y de su amoroso trabajo, los compara con los escultores, los cuales cogen y ablandan la tierra, le dan forma y cuerpo.

(Dejo a continuación imágenes de este video, y un poema de las calles de Colombia).


Me gusta su obra porque te acerca a la humildad de la arquitectura y a su valor real, el trabajo manual y no en serie, la autenticidad y su exclusividad. 























sábado, 5 de marzo de 2016

COMENTARIO DE UNA EXPOSICIÓN.

IGNASI ABALLÍ, "Sin principio/sin final".
28 OCT-14MAR 2016, REINA SOFIA.

Sin principio / sin final es una muestra antológica de la obra del artista catalán Ignasi Aballí (Barcelona, 1958). En su trabajo desafía la atención del espectador, utilizando estrategias características del arte conceptual, como el texto, el archivo y el documento.
En su trabajo se ve una preocupación por la invención y reorganización de textos, imágenes, materiales y procesos, confrontando la presencia y la ausencia, lo material y lo inmaterial, lo visible y lo invisible, la transparencia y la opacidad, la apropiación y la creación. Así, relaciona el exceso de imágenes en la sociedad actual con la escasez de significados que se les atribuye. Acumulación y reorganización.

Destaca la relación entre texto e imagen, las palabras y los objetos y los términos que los definen. Otra preocupación en su trabajo es la división entre presencia y ausencia, la especulación en torno a la nocione de desaparición, transparencia, invisibilidad e ilegibilidad. Por otro lado, la necesidad de clasificar y ordenar destaca como un elemento característico de este artista.

Aballí es un creador que colecciona, inventaría y dispone meticulosamente las informaciones de los periódicos o recoge las imágenes reproducidas hasta el infinito. La muestra no tiene un orden definido y en todo el recorrido hay algo de valor, desde un cristal del pasillo hasta una vitrina.


Me gusta mucho los materiales y sus proceso de trabajo. El polvo acumulado en una mesa de trabajo, las pelusas de ropa, los billetes triturados, la clasificación de colores en sus paneles, las libretas llenas de garabatos con muestras de bolígrafos de colores, las paredes pintadas de modo imperceptible o la pared llena de huellas. Es curioso como restringe y se incumple, será que lo prohibido siempre llama la atención. Tiene un método de trabajo que me llama mucho la atención, la acumulación, la organización y el sobrexceso de información que termina por hacerse invisible son temas que me preocupan y por ello el trabajo de dicho artista me parece fascinante y muy inteligente.








viernes, 4 de marzo de 2016

Investigación sexismo.

SEXISMO: Discriminación de las personas por razón de sexo.


…“A grandes rasgos podemos decir que hay dos tipos de sexismo en el lenguaje: las bromas, chistes y expresiones machistas, y el derivado del hecho de que el lenguaje tenga unas formas de hablar que oscurecen la presencia de las mujeres y dan prioridad a la realidad de los hombres. El primero es más fácil de controlar, pero el segundo es difícil de corregir porque las reglas gramaticales que han enraizado en el lenguaje son resultado de una sociedad misóginaandrocéntrica, que pone al hombre como medida de todas las cosas y utiliza la palabra hombre para referirse a toda la humanidad, padre para hablar de padres y madres, etcétera”, afirma la socióloga Inés Alberdi.

… Sin duda el caso más significativo es el uso del masculino genérico. Quienes luchan por erradicar el sexismo del lenguaje rechazan que se utilicen expresiones masculinas para referirse a personas de los dos sexos. Proponen múltiples alternativas: desde el desdoblamiento de los sustantivos –niños y niñas, hombres y mujeres, directores y directoras…–, hasta el uso prioritario de nombres colectivos que hacen referencia tanto a hombres como mujeres –alumnado, profesorado, clientela, adolescencia, licenciatura, infancia, niñez, ingeniería, vejez, jefatura, alcaldía, tutorías, ciudadanía…–, pasando por utilizar quienes –en vez de decir “el que lo vea” usar “quien lo vea” o “quienes juegan al fútbol” en lugar de “los futbolistas, por ejemplo–, evitar el artículo los –y hablar de “jóvenes y ancianos” y no de “los jóvenes y los ancianos”– o incluso emplear el femenino plural como genérico cuando hace referencia a las personas, con ejemplos como “¡juntas podemos!” o “hablar para todas”.


MANSPLAINING, HOMBRE EXPLICA A MUJER

… Recordemos aAlberto Ruíz Gallardón que, en su intentona de reformar la ley del aborto, explicaba a las féminas del congreso contrarias a la reforma que «la libertad de maternidad hace a las mujeres auténticamente mujeres». Fíjate, y las congresistas desconociendo hasta ese momento lo que auténticamente les hacía mujeres.

…  Arias Cañete, exponía de forma paradigmática el «Mansplaining» tras su debate electoral contra la socialista Elena Valenciano cuando dijo literalmente: «El debate entre un hombre y una mujer es muy complicado porque si hace un abuso de superioridad intelectual, o lo que sea, parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa (…). Si en tu intervención aparece que pudiera ser superior, se puede considerar machista». 

viernes, 26 de febrero de 2016

Recomendación libro.

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL.

SEGUNDA PARTE LA UNIVERSIDAD-EMPRESA Y LOS ESTUDIANTES-CLIENTES

 No tengo ningún talento especial.
Sólo soy apasionadamente curioso.

ALBERT EINSTEIN, Carta a Carl Seelig.



 1. LA RETIRADA DEL ESTADO

Antes de pasar a leer algunas páginas de los grandes clásicos de la literatura, quisiera detenerme un momento en los efectos catastróficos que la lógica del beneficio ha producido en el mundo de la enseñanza. Martha Nussbaum, en su hermoso libro Sin fines de lucro, nos ha proporcionado hace poco un elocuente retrato de esta progresiva degradación. En el curso de la última década en buena parte de los países europeos, con alguna excepción como Alemania, las reformas y los continuos recortes de fondos financieros han trastornado —sobre todo en Italia— la escuela y la universidad. De manera progresiva, pero muy preocupante, el Estado ha iniciado un proceso de retirada económica del mundo de la enseñanza y la investigación básica. Un proceso que ha determinado también, en paralelo, la secundarización de las universidades. Se trata de una revolución copernicana que en los próximos años cambiará radicalmente la función de los profesores y la calidad de la enseñanza.
Casi todos los países europeos parecen orientarse hacia el descenso de los niveles de exigencia para permitir que los estudiantes superen los exámenes con más facilidad, en un intento (ilusorio) de resolver el problema de los que pierden el curso. Para lograr que los estudiantes se gradúen en los plazos establecidos por la ley y para hacer más agradable el aprendizaje no se piden más sacrificios sino, al contrario, se busca atraerlos mediante la perversa reducción progresiva de los programas y la transformación de las clases en un juego interactivo superficial, basado también en la proyección de diapositivas y el suministro de cuestionarios de respuesta múltiple.
Pero hay algo más. En Italia, donde el problema de los que pierden el curso alcanza dimensiones preocupantes, las universidades que logran el objetivo de graduar un estudiante en los años previstos por la ley reciben el premio de una financiación ad hoc. Los centros que, por el contrario, no satisfacen los protocolos ministeriales sufren sanciones. De este modo, si se matriculan mil estudiantes en el año 2012, mil graduados deberán tener su título al final del trienio. Una aspiración noble y legítima si a los legisladores, además de la quantitas, les interesara también la qualitas. Por desgracia, sin embargo, renunciando a evaluar con qué competencias reales concluyen su ciclo de estudios los nuevos titulados, el mecanismo en acto se transforma en una estratagema que empuja a las universidades —cada vez más comprometidas por la penuria de fondos en la búsqueda poco escrupulosa de subvenciones— a hacer lo imposible para producir nuevas hornadas de titulados.

 2. LOS ESTUDIANTES-CLIENTES
A los estudiantes, como ha subrayado Simón Leys en una lección sobre la decadencia del mundo universitario, en algunos centros canadienses se los considera ya como clientes. El mismo resultado se desprende también de una minuciosa investigación sobre el funcionamiento de una de las más importantes universidades privadas del mundo. En Harvard, según informa Emmanuel Jaffelin en Le Monde del 28 de mayo de 2012, las relaciones entre profesores y estudiantes parecen fundarse sustancialmente en una suerte de clientelismo: «Dado que paga muy cara la matrícula en Harvard, el estudiante no sólo espera de su profesor que sea docto, competente y eficaz: espera que sea sumiso, porque el cliente siempre tiene razón». En otros términos: las deudas contraídas por los alumnos estadounidenses para financiar sus estudios, cercanas a los mil millardos de dólares, los obligan a ir «más a la búsqueda de ingresos que de saber».
En efecto, el dinero que los matriculados vierten en las arcas universitarias ocupa un puesto de primer rango en los presupuestos elaborados por los rectores y los consejos de administración. Y este dato comienza a cobrar gran importancia también en los centros estatales, donde se intenta atraer a los estudiantes por todos los medios, hasta el punto de promover, como sucede con los automóviles y los productos alimenticios, verdaderas y genuinas campañas publicitarias. Las universidades, por desgracia, venden diplomas y grados. Y los venden insistiendo sobre todo en el aspecto profesionalizado esto es, ofreciendo cursos y especializaciones a los jóvenes con la promesa de obtener trabajos inmediatos y atractivos ingresos.

 3. LAS UNIVERSIDADES-EMPRESAS Y LOS PROFESORES-BURÓCRATAS
Institutos de secundaria y universidades, en definitiva, se han trasformado en empresas. Nada que objetar, si la lógica empresarial se limitase a suprimir los despilfarros y a rechazar las gestiones demasiado alegres de los presupuestos públicos. Pero, en esta nueva visión, el cometido ideal de los directores de instituto y rectores parece ser sobre todo el de producir diplomados y graduados que puedan insertarse en el mundo mercantil. Desposeídos de sus habituales vestimentas de docentes y forzados a ponerse las de gestores, se ven en la obligación de cuadrar las cuentas con el fin de hacer competitivas las empresas que dirigen.
También los profesores se transforman cada vez más en modestos burócratas al servicio de la gestión comercial de las empresas universitarias. Pasan sus jornadas llenando expedientes, realizando cálculos, produciendo informes para (a veces inútiles) estadísticas, intentando cuadrarlas cuentas de presupuestos cada vez más magros, respondiendo cuestionarios, preparando proyectos para obtener míseras ayudas, interpretando circulares ministeriales confusas y contradictorias. El año académico transcurre velozmente al ritmo de un incansable metrónomo burocrático que regula el desarrollo de consejos de todo tipo (de administración, de doctorado, de departamento, de curso de graduación) y de interminables reuniones asamblearias.
Parece que nadie se preocupa, como debería, de la calidad de la investigación y la enseñanza. Estudiar (a menudo se olvida que un buen profesor es ante todo un infatigable estudiante) y preparar las clases se convierte en estos tiempos en un lujo que hay que negociar cada día con las jerarquías universitarias. No nos damos ya cuenta de que separando completamente la investigación de la enseñanza se acaba por reducir los cursos a una superficial y manualística repetición de lo existente.
Las escuelas y las universidades no pueden manejarse como empresas. Contrariamente a lo que pretenden enseñarnos las leyes dominantes del mercado y del comercio, la esencia de la cultura se funda exclusivamente en la gratuidad: la gran tradición de las academias europeas y de antiguas instituciones como el Collège de France (fundado por Francisco I en 1530) —sobre cuya importancia para la historia de Europa ha insistido recientemente Marc Fumaroli en Nápoles, en una apasionada conferencia dictada en la sede del Istituto Italiano per gli Studi Filosofici— nos recuerda que el estudio es en primer lugar adquisición de conocimientos que, sin vínculo utilitarista alguno, nos hacen crecer y nos vuelven más autónomos.[12] Y la experiencia de lo que aparentemente es inútil y la adquisición de un bien no cuantificable de inmediato se revelan inversiones cuyos beneficios verán la luz en la longue durée.
Sería absurdo cuestionar la importancia de la preparación profesional en los objetivos de las escuelas y las universidades. Pero ¿la tarea de la enseñanza puede realmente reducirse a formar médicos, ingenieros o abogados? Privilegiar de manera exclusiva la profesionalización de los estudiantes significa perder de vista la dimensión universal de la función educativa de la enseñanza: ningún oficio puede ejercerse de manera consciente si las competencias técnicas que exige no se subordinan a una formación cultural más amplia, capaz de animar a los alumnos a cultivar su espíritu con autonomía y dar libre curso a su curiositas. Identificar al ser humano con su mera profesión constituye un error gravísimo: en cualquier hombre hay algo esencial que va mucho más allá del oficio que ejerce. Sin esta dimensión pedagógica, completamente ajena a toda forma de utilitarismo, sería muy difícil, ante el futuro, continuar imaginando ciudadanos responsables, capaces de abandonar los propios egoísmos para abrazar el bien común, para expresar solidaridad, para defender la tolerancia, para reivindicar la libertad, para proteger la naturaleza, para apoyar la justicia…
En una apasionada página de los Pensamientos de Montesquieu es posible hallar una escala de valores que suena como una necesaria invitación a superar todo perímetro demasiado limitado para elevarse cada vez más hacia los infinitos espacios de lo universal:
Si supiera alguna cosa que me fuese útil y que resultara perjudicial para mi familia, la expulsaría de mi mente. Si conociera alguna cosa útil para mi familia, pero que no lo fuese para mi patria, trataría de olvidarla. Si conociera alguna cosa útil para mi patria, pero perjudicial para Europa, o útil para Europa y dañina para el género humano, la consideraría un crimen.

 4. HUGO: LA CRISIS NO SE SUPERA RECORTANDO LOS FONDOS PARA LA CULTURA SINO DUPLICÁNDOLOS
Habría que imponer a los miembros de los gobiernos europeos la lectura de un apasionado discurso que Víctor Hugo pronunció en la Asamblea constituyente. Se remonta al 10 de noviembre de 1848, pero parece formulado ayer mismo. Muchas de las objeciones presentadas por el célebre escritor francés mantienen aún hoy una apabullante actualidad. Frente a la propuesta de los ministros de recortar la financiación de la cultura, el novelista muestra de manera muy persuasiva que se trata de una opción perjudicial y del todo ineficaz:
Afirmo, señores, que las reducciones propuestas en el presupuesto especial de las ciencias, las letras y las artes son doblemente perversas. Son insignificantes desde el punto de vista financiero y nocivas desde todos los demás puntos de vista. Insignificantes desde el punto de vista financiero. Esto es de una evidencia tal que apenas me atrevo a someter a la asamblea el resultado del cálculo proporcional que he realizado […] ¿Qué pensarían, señores, de un particular que, disfrutando de unos ingresos de 1500 francos, dedicara cada año a su desarrollo intelectual […] una suma muy modesta: 5 francos, y, un día de reforma, quisiera ahorrar a costa de su inteligencia seis céntimos?
Un ahorro ridículo para el Estado que, sin embargo, se revela mortal para la vida de bibliotecas, museos, archivos nacionales, conservatorios, escuelas y muchas otras importantes instituciones. Y entre ellas, Hugo cita el Collège de France, el Museo de Historia Nacional, la Escuela de Paleografía y numerosos centros culturales de los que Francia debería sentirse orgullosa. De un solo plumazo en los presupuestos, los recortes terminarán por humillar a toda la nación y, al mismo tiempo, a las pobres familias de artistas y poetas abandonadas a su suerte sin ayuda alguna:
Un artista, un poeta, un escritor célebre trabaja toda la vida, trabaja sin pensar en enriquecerse, muere y deja a su país mucha gloria con la sola condición de que se proporcione a su viuda e hijos un poco de pan.
Pero error aún más grave es que el rigor del gasto se aplica en el momento equivocado, cuando el país necesitaría, por el contrario, potenciar las actividades culturales y la enseñanza pública: 
¿Y qué momento se elige? Aquí está, a mi juicio, el error político grave que les señalaba al principio: ¿qué momento se elige para poner en cuestión todas estas instituciones a la vez? El momento en el que son más necesarias que nunca, el momento en el que en vez de reducirlas, habría que extenderlas y ampliarlas.
Cuando la crisis atenaza a una nación es más necesario que nunca duplicar los fondos destinados a los saberes y a la educación de los jóvenes, para evitar que la sociedad caiga en el abismo de la ignorancia:
[…] ¿Cuál es el gran peligro de la situación actual? La ignorancia. La ignorancia aún más que la miseria. […] ¡Y en un momento como éste, ante un peligro tal, se piensa en atacar, mutilar, socavar todas estas instituciones que tienen como objetivo expreso perseguir, combatir, destruir la ignorancia!
Para Hugo, no basta sólo con «proveer a la iluminación de las ciudades» pues «también puede hacerse de noche en el mundo moral». Si sólo se piensa en la vida material, ¿quién proveerá a encender «antorchas para las mentes»?
Pero si quiero ardiente y apasionadamente el pan del obrero, el pan del trabajador, que es un hermano, quiero, además del pan de la vida, el pan del pensamiento, que es también el pan de la vida. Quiero multiplicar el pan del espíritu como el pan del cuerpo.
A la enseñanza pública le incumbe la delicada tarea de apartar al hombre de las miserias del utilitarismo y educarlo en el amor por el desinterés y por lo bello («hay que levantar el espíritu del hombre, volverlo hacia Dios, hacia la conciencia, hacia lo bello, lo justo, lo verdadero, hacia lo desinteresado y lo grande»). Un objetivo que para ser cumplido requiere medidas opuestas a las adoptadas por los «gobiernos precedentes» y el actual «comité de finanzas»:
[…] Habría que multiplicar las escuelas, las cátedras, las bibliotecas, los museos, los teatros, las librerías. Habría que multiplicar las casas de estudio para los niños, las salas de lectura para los hombres, todos los establecimientos, todos los refugios donde se medita, donde se instruye, donde uno se recoge, donde uno aprende alguna cosa, donde uno se hace mejor; en una palabra, habría que hacer que penetre por todos lados la luz en el espíritu del pueblo, pues son las tinieblas lo que lo pierden.
Hugo fustiga a una clase política obtusa y miope que, creyendo ahorrar dinero, programa la disolución cultural del país y destruye toda forma de excelencia:

Han caído ustedes en un error deplorable; han pensado que se ahorrarían dinero, pero lo que se ahorran es gloria.