Al poner varios elementos en una superficie o
soporte creando una armonía, estamos componiendo.
La composición en el lenguaje visual nos da
mucha información sobre lo que estamos viendo y lo que se nos quiere
transmitir.
Hay varios tipos de composición, los cuales
pueden combinarse:
- Ascendente: se relaciona, en la cultura
occidental, con lo positivo por la forma de lectura.
- Descendente: se relaciona, en Occidente, con
lo negativo.
- Simétrica: Vertical, horizontal o ambas. Se
entiende como salud. Proporciona equilibrio, tranquilidad, orden, quietud...
- Asimétrica: perturbadora. Quieres mirar más.
- Triangular: en esquema de triángulo con la
base hacia abajo se relaciona con lo divino y lo espiritual. En cambio, si el
esquema es en forma de triángulo invertido se relaciona con lo terrenal.
-Repetición: marca un ritmo que puede producir
armonía.
- Vertical: se relaciona con la espiritualidad
y la elegancia.
- Horizontal: habla de lo quieto, lo muerto, lo
pasivo.
- Dominante curva o espira y circular:
envuelven. En espiral, la composición agrada más. La espiral puede ser
centrípeta o centrífuga.
Otro elemento a tener en cuenta en la
composición en la situación de la línea de horizonte. Si se encuentra muy
elevada puede producir agobio. Si la encontramos muy baja nos provocará
sensación de superioridad. Si se encontrara centrada nos transmitiría
equilibrio.
La posición del ojo también es importante. Un
ángulo picado empequeñece al sujeto, coloca al espectador en una posición de
superioridad, mientras que un contrapicado ensalzará al objeto retratado
poniendo al espectador en posición de inferioridad.
Por último, no todo tiene por qué ocurrir dentro de la
imagen. Parte de la recreación puede quedar fuera de campo. Lo cual también,
aunque suene contradictorio, aporta mucha información.
No hay comentarios:
Publicar un comentario