El Buda explotó por vergüenza, grabada
por una chica de 18 años y su equipo fílmico que presenta imágenes y argumentos
más sólidos que muchas películas de nuestro cine patrio. En esta película se
trataba sobre el tema de cómo es la educación en un país salvaje y
aislado que parece más un campo de batalla entre montañas que otra cosa.
Pero Afganistán no siempre fue así, Dentro del bloque educativo se abordan
temas como la pobreza, la falta de recursos, el fanatismo, la ignorancia, y las
dificultades que las mujeres tienen para poder estudiar en la sociedad afgana.
Es muy curioso ver cómo los iranies a lo largo de tantos años han utilizado a
niñas para hacer crítica social y que no los puedan censurar; es algo que se ha
vuelto casi tradicional en su cine, aunque cada vez tienen menos libertad para
poder hacerlo.
La película me gustó. Yo ya he visto bastantes documentales y he visto
bastantes cosas de cómo se vive a ese lado del mundo, y ya estoy bastante
mentalizado de la suerte que tenemos de que nuestra tierra es más fértil y no
vive en una guerra continua, o de la libertad que tenemos para poder pensar o
hacer que allí no tienen, pero parece que para mucha gente de este lado de la
tierra eso es algo que no quieren ver, o simplemente, es algo que no tiene que
ver con sus banales vidas.
Bueno para eso están las pelis de crítica y conciencia, películas que la mafia del cine español hace un producto poco creíble, dramatiza demasiado y en las que tiende a lo políticamente correcto.
Bueno para eso están las pelis de crítica y conciencia, películas que la mafia del cine español hace un producto poco creíble, dramatiza demasiado y en las que tiende a lo políticamente correcto.

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